Saltar al contenido

    Cómo ayudar a tu hijo con los deberes sin hacérselos

    Actualizado el 4 de noviembre de 20265 min de lecturaRedacción de psicopedagogia.com

    En pocas palabras

    • Ayudar es hacer preguntas y organizar; hacer el ejercicio por él solo le enseña a esperar a que lo hagas.
    • Lo que más se relaciona con rendir en los deberes es trabajar con autonomía, no el tiempo que se pasa delante.
    • Si los deberes superan el tope de su curso de forma habitual, para a la hora acordada y avisa al tutor.
    En esta página
    1. Qué le toca a cada uno
    2. Ayudar o hacer por él
    3. Cinco preguntas que sustituyen a la respuesta
    4. Cuánto tiempo y cuándo parar
    5. Qué cambia si hay una dificultad
    6. Cuándo preocuparse
    7. Preguntas frecuentes
    8. Fuentes

    Son las ocho y cuarto, hay un problema de fracciones en la mesa y tu hijo lleva veinte minutos mirándolo con los brazos cruzados. Tienes dos opciones muy tentadoras: resolverlo tú para acabar cuanto antes o decirle «es que no te esfuerzas». Ninguna de las dos le enseña a hacer el siguiente. Esta página es para familias de niños de Primaria y de los primeros cursos de ESO que quieren ayudar de verdad, con un reparto claro de papeles, preguntas listas para usar y un tope de tiempo.

    Qué le toca a cada uno

    Los deberes son un trabajo del niño que tiene un destinatario, el profesor. Si el adulto los hace, el profesor recibe información falsa sobre lo que el alumno sabe y el alumno aprende que atascarse tiene premio.

    La investigación apunta en esa dirección. En un estudio con 7.725 adolescentes españoles de unos 13-14 años, una vez controlado el nivel previo, lo que más pesó en el resultado fue la autonomía al hacer los deberes y que el profesor los mandara con regularidad; ni el esfuerzo ni el tiempo declarados pesaron tanto (Fernández-Alonso y otros, 2015). Y una revisión de estudios sobre deberes y rendimiento (Cooper y otros, 2006) encontró que la relación era más débil en Primaria que en cursos superiores. Traducido: en los primeros cursos los deberes sirven sobre todo para crear rutina y entrenar hábitos, así que no merece la pena pagar con lágrimas una tarea que dura un cuarto de hora.

    Le toca a tu hijoTe toca a tiLe toca al profesor
    Qué hay que hacerAnotarlo en la agendaMirar que está anotadoExplicarlo y dar el tiempo
    EmpezarSentarse y abrir la tareaPoner la hora, el sitio y el temporizadorMandar una cantidad razonable
    AtascarseIntentarlo, marcar el punto y seguirPreguntar, no responderDar pistas en clase
    TerminarRevisar y guardar en la mochilaVer que está hechoCorregir y ver los errores
    DificultadesDecir «no lo entiendo»Anotar patrones y avisarAdaptar o ayudar

    Ayudar o hacer por él

    Ayudar con los deberes frente a hacerlos por él
    AyudarHacerlo por él
    Tu frase«¿Qué te piden aquí?»«Trae, mira, es así»
    Cuando se atascaUna pregunta o un ejemplo parecidoLa respuesta directa
    ErroresSe quedan para el profesorLos borras antes de que se vean
    Tu posiciónCerca, sin tocar el lápizCon el lápiz en tu mano
    Al día siguienteSabe empezar soloVuelve a esperarte

    Cinco preguntas que sustituyen a la respuesta

    Cuando se atasque, recorre estas preguntas por orden. Si con la primera arranca, no hace falta seguir.

    1. ¿Qué te piden? Que lo diga con sus palabras.
    2. ¿Qué sabes ya de esto? A veces solo hace falta recordar la clase de ayer.
    3. ¿Hay algún ejemplo en el cuaderno o en el libro que se parezca?
    4. ¿Qué pasaría si probaras con números más pequeños, o con un dibujo?
    5. ¿Qué parte ya has hecho y dónde exactamente te quedas?

    Si en cinco minutos de preguntas no hay movimiento, el atasco es de contenido, no de actitud: lo marca, hace otra tarea y se lo cuenta al día siguiente al profesor. Esa nota («no entendí el ejercicio 4, lo intenté así») es más valiosa que un ejercicio perfecto que no hizo él.

    Cuánto tiempo y cuándo parar

    Aquí el dato que importa no es cuánto «debería» estudiar, sino cuándo se acaba la sesión. La tabla de hábitos de estudio en casa da el tiempo habitual por curso; esta línea marca el tope orientativo a partir del cual conviene parar y escribir una nota al tutor. Son rangos orientativos, no una normativa, y cada centro tiene su criterio: pregunta cuál es el suyo.

    Tope orientativo de deberes al día
    1. 1.º-2.º PrimariaHasta 20 minutos, con lectura incluida
    2. 3.º-4.º PrimariaHasta 40 minutos
    3. 5.º-6.º PrimariaHasta 60 minutos
    4. 1.º-2.º ESOHasta 90 minutos, con más en exámenes
    5. 3.º-4.º ESOHasta 2 horas, sin contar el estudio

    Cuando se supera el tope dos semanas seguidas, anota en la agenda cuánto ha tardado cada día y habla con el tutor.

    Hay una parte que a veces se olvida. Elogia el proceso, no la nota: «has seguido hasta que te salió» sirve más que «qué listo eres». Sobre qué decir y qué no hay una discusión de fondo en autoestima infantil.

    Qué cambia si hay una dificultad

    Con dislexia o disortografía, el cuello de botella suele ser leer y escribir, no entender; leerle el enunciado en voz alta no es hacerle los deberes. Mira cómo ayudar a un hijo con dislexia en casa. Con TDAH, funcionan mejor las tareas troceadas con temporizador y descansos, que se explican en TDAH en casa. En cualquiera de los dos casos, pide al centro una adaptación en la cantidad de tarea antes de añadir horas en casa.

    Cuándo preocuparse

    La teoría de la autodeterminación (Ryan y Deci, 2000) sitúa la autonomía y la competencia como necesidades psicológicas que sostienen la motivación; cuando se frustran, la motivación y el bienestar bajan. Por eso es mejor hacer preguntas que dar respuestas. Para saber cómo ir soltando poco a poco, lee cómo enseñar a estudiar a tu hijo. El resto de temas de casa y colegio están en familia y escuela.

    Preguntas frecuentes

    ¿Tengo que revisar los deberes de mi hijo?

    En Primaria, una mirada rápida al final para comprobar que están hechos y que se entienden es razonable. No hace falta corregir cada error: los errores le dicen al profesor lo que aún no domina. En la ESO basta con preguntar si ha terminado y si le ha quedado alguna duda.

    ¿Qué hago si mi hijo dice que no tiene deberes y luego aparece una nota del profesor?

    Mira la agenda o la plataforma del centro antes de aceptar el «no tengo». Pacta que cada día anote lo que hay, aunque sea «nada», y que lo firmes o lo veas tú. Si miente varias veces seguidas, pregúntate qué evita: a veces es la tarea, a veces la reacción que espera.

    ¿Le puedo explicar cómo se hace un ejercicio?

    Sí, una vez y con un ejemplo parecido, no con el suyo. Después le toca a él. Si lo que enseñas es distinto de lo que explicó el profesor (la división, la forma de despejar), dile que lo haga como en clase y deja una nota en la agenda.

    ¿Es normal que a los 7 años tarde una hora en los deberes?

    No como norma. Si pasa de la media hora a esa edad, comprueba antes si hay demasiada tarea, si se distrae o si hay una dificultad con la lectura o la escritura. Habla con el tutor con ejemplos concretos de varias tardes.

    Fuentes

    1. Fernández-Alonso, R., Suárez-Álvarez, J. y Muñiz, J. (2015). Adolescents' homework performance in mathematics and science: Personal factors and teaching practices. Journal of Educational Psychology, 107(4), 1075-1085. eric.ed.gov/?id=EJ1082700
    2. Cooper, H., Robinson, J. C. y Patall, E. A. (2006). Does homework improve academic achievement? A synthesis of research, 1987-2003. Review of Educational Research, 76(1), 1-62. doi.org/10.3102/00346543076001001
    3. Ryan, R. M. y Deci, E. L. (2000). Self-determination theory and the facilitation of intrinsic motivation, social development, and well-being. American Psychologist, 55(1), 68-78. doi.org/10.1037/0003-066X.55.1.68

    Sigue leyendo

    Todo sobre familia y escuela →