Bajo rendimiento escolar: causas y qué hacer en casa
En pocas palabras
- Las malas notas son un síntoma, no una causa: detrás puede haber una dificultad de aprendizaje, falta de sueño, ansiedad, acoso, un método de estudio flojo o un problema en casa.
- Antes de reñir o castigar conviene observar durante unas semanas, hablar sin interrogar, descartar lo físico y pedir al tutor datos concretos.
- Si nada explica el cambio, el siguiente paso es el orientador y, si procede, una evaluación psicopedagógica.
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En el primer trimestre de 2.º de ESO, Nuria pasó de una media de 7,5 a un 5. Su familia pensó en el móvil, en las amigas y en que «está en la edad». Tardaron seis semanas en hacer la pregunta correcta, que no era «¿por qué no estudias?» sino «¿qué ha cambiado desde septiembre?». La respuesta tenía que ver con el sueño y con un grupo de amigas que se había roto, y no con la capacidad ni con las ganas.
Cuando un hijo saca malas notas, lo urgente es entender por qué antes de decidir qué hacer. Esta página ordena las causas posibles, da una lista de señales con su primer paso y propone un método para la familia. Si el caso es de dificultades específicas, la sección entera está en dificultades de aprendizaje.
Primero, ¿es normal?
Suspender de vez en cuando es más habitual de lo que parece. En el curso 2023-2024, el porcentaje de alumnos que terminó cada curso de ESO con todas las materias superadas osciló entre el 60 y el 66 %, según el Ministerio. El resto aprobó con alguna pendiente o no promocionó.
Fuente: Ministerio de Educación, FP y Deportes, Resultados académicos del curso 2023-2024, tabla 6 (promoción con todas las materias superadas).
Así que un suspenso suelto no es una alarma. Lo que sí lo es son estas situaciones: un descenso marcado respecto a lo habitual en ese alumno, suspensos en casi todo o el mismo bache durante varias evaluaciones seguidas. Es el momento de buscar la causa y no solo de apretar.
Mapa de causas posibles
Casi nunca hay una sola. El mapa ayuda a no quedarse con la primera que se nos ocurre (el móvil, la edad, la pereza) y a analizar las demás.
- Aprendizaje
- Dislexia o discalculia sin detectar
- TDAH
- Altas capacidades sin atender
- Lagunas acumuladas
- Salud y descanso
- Vista u oído
- Pocas horas de sueño
- Alimentación
- Enfermedad o dolor
- Emociones
- Ansiedad
- Ánimo bajo
- Miedo a fallar
- Autoestima baja
- Entorno escolar
- Acoso o conflicto
- Cambio de centro o grupo
- Relación con un docente
- Método que no le encaja
- Estudio y motivación
- No sabe cómo estudiar
- Sin rutina
- Pantallas
- Sin sentido de lo que estudia
- Familia y vida
- Separación o duelo
- Mudanza
- Exceso de actividades
- Responsabilidades en casa
Cada rama tiene su página en esta web: dislexia, TDAH, altas capacidades, sueño y estudio, ansiedad ante los exámenes, acoso escolar, hábitos de estudio y pantallas y rendimiento.
Señales, causas probables y primer paso
| Lo que ves | Qué puede estar pasando | Primer paso razonable |
|---|---|---|
| Bajón brusco en todas las materias | Algo emocional o del entorno: un conflicto, un duelo, un cambio | Hablar con calma; preguntar al tutor por el grupo y los recreos |
| Siempre ha ido justo y ahora suspende más | Salto de exigencia (por ejemplo, de Primaria a ESO) sin método | Revisar cómo estudia; ver el paso a la ESO |
| Va mal solo en una materia | Laguna concreta o relación con el docente | Pedir al profesor ejemplos de errores; refuerzo dirigido |
| Lee o escribe con mucho esfuerzo; exámenes sin terminar | Posible dificultad de lectura o escritura | Pedir al orientador una valoración (véase dislexia) |
| «No se concentra», se mueve, pierde cosas | Atención, sueño u otros factores | Descartar sueño y revisar con el pediatra y el orientador |
| Cansancio, se acuesta tarde, duerme con el móvil | Falta de sueño | Ajustar horarios y retirar pantallas por la noche |
| Dolor de tripa o cabeza antes de ir a clase | Ansiedad, conflicto o acoso | Hablar con él; consultar con el tutor y el pediatra |
| Se aburre, termina antes que nadie, no entrega | Posible falta de reto o desmotivación | Hablar con el tutor sobre actividades de ampliación |
Ejemplo: la conversación con Nuria
Este caso es ficticio, pero la secuencia es habitual. Nuria tiene 13 años y su madre, en lugar de empezar por «tus notas son un desastre», le dice una tarde de domingo, mientras recogen la cocina: «He notado que este trimestre te está costando. No te voy a regañar. ¿Qué crees que ha cambiado?».
Nuria tarda un rato y suelta tres cosas: duerme poco porque chatea hasta las doce y media, ya no se sienta con sus amigas de siempre y en Matemáticas se ha quedado sin entender los polinomios y le da vergüenza preguntar. Con esa información, la madre habla con la tutora y acuerdan estas medidas, una por cada causa:
| Lo que cuenta Nuria | Medida acordada | Cuándo se revisa |
|---|---|---|
| Duerme unas seis horas y media | Móvil cargando fuera de su cuarto desde las 22:30 | A las dos semanas |
| Cambio de amigas | La tutora está atenta a los recreos y a la dinámica del grupo | A las cuatro semanas |
| Lagunas en Matemáticas | Dos sesiones semanales de refuerzo con el profesor y un cuaderno de dudas | A las seis semanas |
A las seis semanas, las notas de Nuria no han subido a 7,5, pero ha aprobado el examen de Matemáticas y vuelve a dormir siete horas y media. No ha hecho falta nada más sofisticado.
Qué puede hacer la familia, paso a paso
- Observa dos semanasAnota cuándo estudia, qué le cuesta, cómo duerme y cómo llega del colegio.
- Habla con él sin interrogarUna pregunta abierta, en un momento tranquilo, y escucha sin corregir.
- Descarta lo físicoPide revisión de vista y oído, y fíjate en el sueño y la alimentación.
- Pide datos al tutorQué materias, desde cuándo y qué ve en clase: atención, participación, compañeros.
- Elige una sola metaUn cambio pequeño y medible durante seis semanas, no un plan de ciento una cosas.
- Pide ayuda si nada lo explicaSolicita al orientador una evaluación psicopedagógica o acude a un profesional sanitario.
Además de los pasos, conviene cuidar tres cosas. Una, el tono: castigar quitando el móvil o las actividades que más le gustan suele empeorar el ánimo y no mejora las notas. Dos, la motivación: si el alumno no ve para qué sirve estudiar, en cómo motivar a un hijo que no quiere estudiar tienes ideas concretas. Tres, el trabajo con el centro: llegar a la tutoría con datos y propuestas, tal como se explica en cómo preparar una tutoría.
Cuándo pasar del «ya mejorará» a pedir una evaluación
Si tras dos evaluaciones con medidas concretas las notas no mejoran, o hay señales de una dificultad específica, el siguiente paso es la evaluación psicopedagógica, que se solicita por escrito al tutor o al departamento de orientación. Si el rendimiento se mantiene bajo durante varios cursos y se plantea repetir, lee antes repetir curso: qué dice la LOMLOE.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el bajo rendimiento escolar?
Es cuando las notas están claramente por debajo de lo que se esperaría de ese alumno, o cuando bajan de forma marcada respecto a cursos anteriores. No es lo mismo que sacar una mala evaluación puntual ni que ser un alumno de aprobado justo que siempre ha trabajado a ese nivel.
¿Es normal suspender alguna asignatura en la ESO?
Es más frecuente de lo que se cree. Según los datos del Ministerio, en el curso 2023-2024 entre el 60 y el 66 % del alumnado de cada curso de ESO terminó con todas las materias aprobadas; el resto quedó con alguna pendiente o no promocionó. Suspender una materia suelta no suele indicar un problema grave.
¿Mi hijo tiene un problema o simplemente es vago?
Es mejor evitar la palabra «vago». Un alumno que no estudia casi siempre tiene un motivo detrás: no sabe cómo hacerlo, no entiende, está agotado, tiene miedo a fracasar o le preocupa algo. Tratarlo como pereza hace que se cierre y no se averigüe la causa.
¿Cuándo debo preocuparme?
Si el descenso de notas es brusco, dura más de dos evaluaciones, va acompañado de cambios de ánimo, de sueño o de apetito, o si el niño evita ir al colegio o dice frases muy negativas sobre sí mismo. Si no hay nada de esto y las dificultades son de una materia, basta con tutoría y refuerzo.
¿Sirve ponerle un profesor particular?
Puede servir cuando el problema es una laguna concreta y la causa está identificada. Si lo que falla es el sueño, el ánimo, la atención o una dificultad de aprendizaje sin detectar, las clases particulares gastan tiempo y dinero sin tocar el origen.
Fuentes
- Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (2025). Estadística de las Enseñanzas no universitarias. Resultados académicos del curso 2023-2024. Nota resumen (tabla 6). Subdirección General de Estadística y Estudios. educacionfpydeportes.gob.es/dam/jcr:2fe14a71-1e2e-414a-ae1d-1f35b041a9
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