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    Cómo subrayar bien un texto para estudiar

    Actualizado el 4 de noviembre de 20264 min de lecturaRedacción de psicopedagogia.com

    Folio con líneas, algunas marcadas en amarillo, junto a un subrayador y un lápiz

    En pocas palabras

    • Subraya después de una primera lectura completa, nunca en la primera pasada.
    • Marca ideas principales y palabras clave, no frases enteras: con un 10-20 % del texto suele bastar.
    • El subrayado prepara el esquema y el repaso; por sí solo apenas mejora lo que recuerdas.
    En esta página
    1. Para qué sirve subrayar (y para qué no)
    2. Paso a paso
    3. Ejemplo: un párrafo de Biología de 3.º de ESO
    4. Cuánto subrayar
    5. Colores: un sistema sencillo
    6. Errores frecuentes
    7. Si te cuesta especialmente
    8. Preguntas frecuentes
    9. Fuentes

    Casi todo el mundo subraya, y casi todo el mundo subraya demasiado. Si abres un libro de texto de segunda mano y ves páginas enteras en amarillo, estás viendo el error más común: marcar como si eso ya fuera estudiar. Aquí tienes cómo hacerlo para que el subrayado te ahorre tiempo después, con un ejemplo de Biología de 3.º de ESO.

    Para qué sirve subrayar (y para qué no)

    El subrayado tiene un objetivo muy concreto: separar lo importante de lo accesorio para no tener que releer todo cuando prepares el esquema o repases. Es un filtro.

    Lo que no hace es meterte el tema en la cabeza. Una revisión muy citada de diez técnicas de estudio situó el subrayado entre las de menor utilidad cuando se usa como técnica principal (Dunlosky y otros, 2013). La explicación es sencilla: pasar el fluorescente por una frase exige poco esfuerzo mental, y lo que cuesta poco se olvida rápido. Por eso aquí lo tratamos como el segundo paso del método de estudio, después de la prelectura y antes del esquema.

    Paso a paso

    Cómo subrayar un tema para estudiarlo
    1. Lee el apartado enteroPrimera lectura sin bolígrafo ni subrayador, para entender de qué va.
    2. Pregúntate qué cuenta cada párrafoBusca la idea principal y fíjate en títulos, negritas y primeras frases.
    3. Subraya palabras, no frasesMarca solo las palabras que, leídas seguidas, reconstruyen la idea.
    4. Usa un segundo color para datosFechas, nombres propios, cifras y fórmulas, en otro color o con recuadro.
    5. Comprueba leyendo solo lo marcadoSi leyendo lo subrayado entiendes el párrafo, está bien; si no, ajusta.
    6. Pasa lo subrayado a un esquemaEl subrayado es la materia prima del esquema y de las preguntas de repaso.

    La regla que más ayuda es la del tercer paso. Si subrayas frases completas, el texto marcado ocupa casi lo mismo que el original y no ganas nada. Si subrayas palabras sueltas que, leídas seguidas, cuentan la idea, habrás hecho el trabajo de síntesis.

    Ejemplo: un párrafo de Biología de 3.º de ESO

    Este es un párrafo típico del tema de nutrición:

    El aparato digestivo transforma los alimentos en sustancias más sencillas, los nutrientes, que pueden pasar a la sangre. Este proceso, llamado digestión, comienza en la boca, donde los dientes trituran el alimento y la saliva inicia la descomposición del almidón gracias a una enzima, la amilasa. Después, el bolo alimenticio pasa por la faringe y el esófago hasta llegar al estómago.

    Subrayado mal (casi todo marcado):

    El aparato digestivo transforma los alimentos en sustancias más sencillas, los nutrientes, que pueden pasar a la sangre. Este proceso, llamado digestión, comienza en la boca, donde los dientes trituran el alimento…

    Subrayado bien, con las palabras que reconstruyen la idea:

    El aparato digestivo transforma los alimentos en sustancias más sencillas, los nutrientes, que pueden pasar a la sangre. Este proceso, llamado digestión, comienza en la boca, donde los dientes trituran el alimento y la saliva inicia la descomposición del almidón gracias a una enzima, la amilasa.

    Leído solo lo marcado: «aparato digestivo transforma alimentos, nutrientes, pasar a la sangre, digestión comienza en la boca, trituran, saliva, almidón, amilasa». Con eso puedes explicar el párrafo. Amilasa y almidón son datos que conviene llevar en un segundo color o con un recuadro, porque suelen caer en el examen como pregunta corta.

    Cuánto subrayar

    No hay un porcentaje exacto, pero una referencia útil es que lo marcado ocupe entre una décima y una quinta parte del texto. Si en una página de libro has subrayado más de seis o siete líneas completas, para y revisa.

    Subrayado útil y subrayado que no sirve
    ÚtilNo sirve
    CuándoEn la segunda lecturaMientras lees por primera vez
    QuéPalabras clave e ideas principalesFrases y párrafos enteros
    CuántoUna décima o una quinta parteMás de la mitad del texto
    ColoresUno o dos con significado fijoCinco colores sin criterio
    DespuésEsquema o preguntasReleer lo amarillo

    Colores: un sistema sencillo

    Usa siempre el mismo código, en todas las asignaturas, para no tener que pensar cada vez:

    MarcaPara quéEjemplo
    Subrayado normal (lápiz o fluorescente amarillo)Ideas principales y palabras clave«la digestión comienza en la boca»
    Segundo color o recuadroDatos: fechas, nombres, cifras, fórmulas«amilasa», «1492», «H₂O»
    Línea vertical en el margenUn párrafo entero que conviene releer (una definición, una ley)La definición de nutrición
    Signo de interrogación en el margenAlgo que no entiendes y tienes que preguntarUna palabra técnica nueva

    Errores frecuentes

    • Subrayar en la primera lectura. Todavía no sabes qué es lo importante y acabas marcándolo todo.
    • Confundir lo llamativo con lo importante. Una anécdota curiosa no suele ser lo que te preguntarán.
    • Usar el subrayado como única técnica. Si después no haces nada con lo marcado, el esfuerzo se queda a medias. Lo que sí fija la información es practicar recordando y repasar con repaso espaciado.
    • Subrayar en pantalla sin criterio. En PDF pasa lo mismo que en papel, con el problema de que marcar cuesta aún menos.

    Si te cuesta especialmente

    En Primaria basta con que el niño o la niña encuentre la idea principal de cada párrafo y la marque a lápiz; más adelante llegarán los colores (lo verás en técnicas de estudio en Primaria). Con dislexia, el subrayado en dos colores y las notas al margen suelen ayudar a orientarse en el texto, y conviene combinarlos con lectura en voz alta o audiolibros. Si tienes TDAH, subrayar con un objetivo concreto («busco las tres causas») ayuda a mantener la atención en cada párrafo.

    Antes de dar por subrayado un tema

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuántos colores hay que usar para subrayar?

    Dos suelen bastar: uno para las ideas principales y otro para datos concretos como fechas, nombres o fórmulas. Con más de tres colores pierdes tiempo decidiendo cuál toca y el texto deja de leerse de un vistazo.

    ¿Es mejor subrayar con lápiz o con fluorescente?

    Si el libro no es tuyo o aún no tienes claro qué es lo importante, lápiz. El fluorescente va bien en la segunda lectura, cuando ya sabes qué quieres marcar. Lo que no conviene es pintar de amarillo párrafos enteros.

    ¿Subrayar sirve para memorizar?

    Por sí solo, poco. Las revisiones de investigación lo sitúan entre las técnicas de menor utilidad cuando se usa sin más. Funciona como paso previo: lo que subrayas es lo que luego pasas a un esquema o conviertes en preguntas para repasar.

    ¿Qué hago si en mis apuntes ya está todo subrayado?

    Haz una segunda pasada con otro color y marca solo lo imprescindible de cada párrafo, una o dos expresiones. A partir de ahí, construye el esquema con lo que has marcado en esa segunda vuelta.

    Fuentes

    1. Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J. y Willingham, D. T. (2013). Improving Students' Learning With Effective Learning Techniques: Promising Directions From Cognitive and Educational Psychology. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4-58. doi.org/10.1177/1529100612453266

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