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    Cómo hacer una exposición oral en clase

    Actualizado el 4 de noviembre de 20266 min de lecturaRedacción de psicopedagogia.com

    En pocas palabras

    • Una exposición de cinco minutos aguanta tres ideas, no diez: elige lo que quieres que recuerden y ordénalo en un guion con tiempos.
    • Las diapositivas acompañan, no sustituyen: poco texto, una idea por pantalla y tú contando lo que no aparece.
    • Se ensaya en voz alta y con cronómetro; decirte «estoy emocionado» funciona mejor que intentar calmarte a la fuerza.
    En esta página
    1. Qué mira el profesor: una rúbrica típica
    2. El guion de 5 minutos, minuto a minuto
    3. Cuánto texto cabe en cinco minutos
    4. Diapositivas que ayudan en vez de estorbar
    5. Cómo ensayar sin que sea una tortura
    6. Nervios: qué sabemos y qué hacer
    7. Si te quedas en blanco o te preguntan algo que no sabes
    8. Preguntas frecuentes
    9. Fuentes

    Marcos, de 4.º de ESO, tiene que exponer cinco minutos sobre la Segunda República en Geografía e Historia. Ha reunido treinta datos, ha hecho veinte diapositivas y la noche antes todavía no sabe por dónde empezar ni cuánto va a tardar. La mayoría de las exposiciones que salen mal se parecen en esto: demasiado material y ningún ensayo. El remedio es ordenar el contenido, repartir los cinco minutos, diseñar diapositivas que ayuden y ensayar con cronómetro hasta llegar con la cabeza fría.

    Qué mira el profesor: una rúbrica típica

    Cada profesor tiene su propia hoja de criterios, pero casi todas se parecen. Conviene pedirla antes de preparar nada, porque un 20 % de la nota en expresión oral o un 10 % en gestión del tiempo cambia en qué te esfuerzas. Estos son pesos de ejemplo, habituales en secundaria:

    CriterioPeso de ejemploQué se valora
    Contenido40 %Datos correctos, ideas ordenadas, vocabulario de la materia
    Estructura15 %Introducción clara, orden lógico, cierre que retoma la idea central
    Expresión oral20 %Volumen, ritmo, pausas, contacto visual, sin leer
    Recursos visuales15 %Pocas palabras, imágenes con sentido, sin faltas
    Tiempo y respuesta a preguntas10 %Ajustarse al tiempo, contestar con seguridad

    El currículo de Lengua Castellana y Literatura de 1.º y 2.º de ESO habla de «exposiciones orales sencillas con diferente grado de planificación» que combinan recursos verbales y no verbales, con fluidez, coherencia y registro adecuado (Real Decreto 217/2022). En otras palabras: no solo te evalúan lo que sabes, sino cómo lo cuentas.

    El guion de 5 minutos, minuto a minuto

    Cinco minutos dan para tres ideas bien contadas. Con diez, el público no recuerda ninguna. Reparte el tiempo antes de escribir una línea y deja unos segundos de margen, porque con los nervios se acelera.

    Guion de 5 minutos
    1. 0:00 a 0:30Apertura: una pregunta, un dato o una imagen que enganche
    2. 0:30 a 1:00Qué voy a contar y en qué orden
    3. 1:00 a 2:00Idea 1, con un ejemplo o un dato
    4. 2:00 a 3:00Idea 2, con un ejemplo o un dato
    5. 3:00 a 4:00Idea 3, con un ejemplo o un dato
    6. 4:00 a 4:45Cierre: vuelvo a la pregunta inicial y respondo

    Suman cuatro minutos y tres cuartos. Los quince segundos que sobran son el colchón para una pausa, una risa o una pregunta del público.

    Fíjate en que cada idea cabe en una tarjeta de cuatro o cinco palabras clave. El guion completo, redactado, es para ensayar; en la exposición vas a llevar solo las tarjetas.

    Cuánto texto cabe en cinco minutos

    No hay un número mágico de palabras, porque cada persona habla a un ritmo. Se mide. Irene, por ejemplo, graba en el móvil cómo lee en voz alta un folio de 250 palabras y tarda un minuto y 45 segundos. Eso son unas 140 palabras por minuto, así que en cinco minutos le caben unas 700. Si resta un 20 % para pausas y diapositivas, le quedan unas 560. Con 560 palabras tiene que elegir tres ideas y recortar el resto.

    Esto vale para decidir qué recortar. Si el guion que has escrito tiene 1.200 palabras, no vas a hablar más rápido: tienes que quitar la mitad.

    Diapositivas que ayudan en vez de estorbar

    La diapositiva es el apoyo del que habla, no un texto para leer. Una regla sencilla: si el público puede leerla entera antes de que termines la primera frase, sobra texto. Para una exposición de cinco minutos, un plan de seis diapositivas:

    N.ºContenidoEn pantalla
    1Título y pregunta de partidaTítulo, tu nombre, una imagen
    2Línea del tiempo 1931-1936Cuatro o cinco fechas, nada más
    3La Constitución de 1931Una frase corta y una imagen
    4El voto de las mujeresUna imagen y una fecha
    5El camino al golpe de 1936Un mapa o dos titulares
    6Cierre y fuentesLa respuesta en una frase y la lista de fuentes

    Algunas reglas que se aprenden a base de exponer: fondo claro y letra oscura, o al revés, pero con contraste; una sola tipografía; las imágenes, con la fuente en pequeño, y todo lo que copies de un libro o una web, citado (hay un resumen en cómo citar fuentes). Ensaya con el material real: el mando o el ratón, el proyector y el cambio de diapositiva. Quien practica solo con el guion en papel se encuentra con sorpresas.

    Cómo ensayar sin que sea una tortura

    Cuatro ensayos
    1. En voz altaCon el guion completo y el cronómetro, para medir el tiempo
    2. Con tarjetasSolo palabras clave, sin leer, y grabándote en el móvil
    3. Ante alguienUn familiar o un amigo que te diga qué no entiende
    4. Con el materialOrdenador, mando y de pie, como en el aula

    Escuchar la grabación incomoda al principio, pero es lo que más enseña: ves cuántas muletillas («o sea», «eh», «vale») tienes, si hablas muy rápido o si miras al suelo. Con dos o tres rondas se corrige casi todo.

    Nervios: qué sabemos y qué hacer

    Que te tiemblen las manos antes de hablar en público es normal. Un experimento con adultos que debían dar un breve discurso comparó a quienes se dijeron «estoy emocionado» con quienes se dijeron «estoy tranquilo» o intentaron calmarse antes de empezar: los primeros fueron valorados como más persuasivos y competentes (Brooks, 2014). Es un solo trabajo con adultos y no resuelve el miedo intenso, pero encaja con una idea práctica: los nervios y la emoción se sienten casi igual en el cuerpo, y es más fácil reinterpretarlos que apagarlos.

    Algunas cosas que sí ayudan, de más inmediata a menos:

    • Llegar con cinco minutos de margen y comprobar el proyector antes de que entre el grupo.
    • Empezar con una frase que sepas de memoria, la apertura: lo difícil es el primer minuto.
    • Soltar el aire despacio antes de empezar a hablar; la respiración funciona mejor si la has practicado antes.
    • Mirar a dos o tres personas que te devuelvan una cara amable, en vez de al grupo entero.

    Si te quedas en blanco o te preguntan algo que no sabes

    Ten preparadas tres frases de rescate: «Dejadme que lo diga de otra manera», «Lo importante de esto es…» y «Voy a volver a la pregunta del principio». Sirven para ganar tiempo y no suenan a excusa.

    Ante una pregunta que no sabes, es mejor ser honesto que inventar: «No lo he encontrado con seguridad. Lo que sí he visto es…, y lo miro». Anticipa dos o tres preguntas posibles al preparar el tema: casi siempre cae alguna de las que te haces tú.

    La exposición oral con tribunal, la que forma parte de un examen, tiene sus propias reglas y las tienes en examen oral. Si tu exposición acompaña un trabajo escrito, usa el índice del trabajo como base de las tres ideas.

    La noche antes de exponer

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuánto debo escribir para una exposición de 5 minutos?

    Depende de tu ritmo, y se mide: lee en voz alta un folio de texto con el cronómetro y calcula cuántas palabras dices por minuto. Resta unos veinte por cien para pausas y diapositivas. Con un ritmo de unas 140 palabras por minuto, como el de Irene en el ejemplo, salen unas 560 palabras para cinco minutos. No hace falta aprenderlas de memoria: sirven para ensayar.

    ¿Es mejor aprender el texto de memoria o improvisar con esquema?

    Ninguna de las dos en estado puro. Memorizar palabra por palabra se rompe al primer fallo y suena a recitado; improvisar sin ensayo se alarga. Lo que funciona es dominar la estructura y las frases de arranque de cada bloque, con tarjetas de palabras clave.

    ¿Qué hago si me quedo en blanco?

    Para, respira y mira la tarjeta o la diapositiva: ahí está el siguiente punto. Una frase de enlace («lo que quería decir es…», «volvamos a la pregunta del principio») te da diez segundos. Casi nadie nota un silencio de tres segundos; el que lo vive, sí.

    ¿Se puede leer el guion?

    Si el profesor lo permite, léelo solo para las citas literales o los datos. Leer todo baja la nota en expresión oral, porque se pierde el contacto visual y la entonación. Un guion en tarjetas con palabras clave da seguridad sin atarte.

    ¿Cuántas diapositivas necesito?

    Para cinco minutos, entre cinco y siete suele ser suficiente. Una diapositiva por idea y no más de una por minuto: si pasas pantallas a toda prisa, el público deja de leerlas y de escucharte.

    Fuentes

    1. Brooks, A. W. (2014). Get excited: Reappraising pre-performance anxiety as excitement. Journal of Experimental Psychology: General, 143(3), 1144-1158. doi.org/10.1037/a0035325
    2. Ministerio de Educación y Formación Profesional (2022). Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria (Lengua Castellana y Literatura, competencia específica 3). Boletín Oficial del Estado, núm. 76, de 30 de marzo de 2022. boe.es/eli/es/rd/2022/03/29/217

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