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    Estrés positivo y negativo (eustrés y distrés): cuándo ayuda y cuándo bloquea

    Actualizado el 4 de noviembre de 20265 min de lecturaRedacción de psicopedagogia.com

    En pocas palabras

    • Un poco de activación antes de un examen puede ayudar, pero la famosa curva de «campana» es una simplificación de un experimento con ratones.
    • Lo que más importa es lo difícil o nueva que sea la tarea, cuánto la hayas practicado y cómo interpretes los nervios.
    • Si el estrés dura semanas, te quita el sueño o te lleva a evitar, ya no es el que ayuda.
    En esta página
    1. Eustrés y distrés: dos etiquetas útiles
    2. La curva de Yerkes y Dodson: lo que se dice y lo que se hizo
    3. Lo que dicen los estudios sobre exámenes
    4. Ejemplos en exámenes
    5. Un día de examen paso a paso (ejemplo ficticio)
    6. Qué no ayuda decir
    7. Preguntas frecuentes
    8. Fuentes

    Antes del examen de Física y Química, Irene (ejemplo ficticio), de 4.º de ESO, nota el corazón acelerado, las manos frías y un nudo en el estómago. Su compañero Pablo, con los mismos síntomas, dice que «le vienen bien» y que si no está nervioso rinde peor. ¿Quién tiene razón? Los dos, según el examen, el tema y lo preparado que lleguen. A continuación explicamos cuándo el estrés ayuda y cuándo estorba, incluida la famosa curva de campana, que no es lo que parece.

    Eustrés y distrés: dos etiquetas útiles

    Eustrés es el estrés que acompaña a un reto que sientes a tu alcance: te activa, te pone atento y desaparece cuando termina. Distrés es el que te desborda: te supera, dura más tiempo y hace que te bloquees o que evites la situación. Son etiquetas de divulgación, no diagnósticos, y la frontera no es nítida; el mismo temblor de manos puede ser una cosa o la otra según el día.

    Para saber en cuál estás, fíjate en cuatro señales:

    • Duración: unas horas alrededor de un examen o semanas seguidas.
    • Recuperación: te calmas al acabar o sigues alterado.
    • Sueño y comida: se mantienen o se desordenan.
    • Conducta: afrontas la tarea o la esquivas.

    La curva de Yerkes y Dodson: lo que se dice y lo que se hizo

    En muchos manuales aparece una campana: poca activación rinde poco, la media rinde mejor y la excesiva vuelve a bajar el rendimiento. Se atribuye a Yerkes y Dodson (1908), pero lo cierto es que su experimento era muy distinto. Entrenaron a 40 ratones para elegir entre un pasillo blanco y otro negro, que daba una descarga eléctrica. Variaron la intensidad de la descarga y también la dificultad para distinguir los pasillos. Concluyeron que un hábito difícil solo se adquiere bien con una estimulación relativamente débil, y que en discriminaciones fáciles aprendían mejor con descargas más fuertes. Es decir, el nivel óptimo cambiaba según la dificultad de la tarea. El artículo no habla de personas, ni de ansiedad, ni de nervios ante un examen.

    La forma de U invertida que se enseña hoy, y su uso para hablar de estrés en humanos, es una reconstrucción posterior; una revisión histórica de Teigen (1994) sigue la evolución de esta «ley» desde 1908 hasta hoy. Por eso, la campana sirve como intuición, no como regla ni como medida. Con esas cautelas, la idea que sí se sostiene del experimento original puede leerse así:

    Activación y dificultad: una lectura prudente
    Activación (más arriba, más nervios)
    Mucha activación, tarea fácilSuele ir bien: repasar fórmulas muy practicadas
    Mucha activación, tarea difícilRiesgo de bloqueo: problema nuevo, comentario de texto desconocido
    Poca activación, tarea fácilAburrimiento y descuidos al copiar o hacer cuentas
    Poca activación, tarea difícilMejor zona para razonar con calma, sin prisa
    Dificultad de la tarea (más a la derecha, más nueva y difícil)

    Esta matriz es una interpretación de la idea de que el nivel conveniente depende de la tarea; no es un resultado medido en estudiantes. Lo que sí se ha medido es otra cosa.

    Lo que dicen los estudios sobre exámenes

    Una revisión de 238 estudios desde 1988 encontró que la ansiedad ante los exámenes se relaciona de forma negativa con el rendimiento en pruebas estandarizadas, en exámenes de acceso a la universidad y en la nota media. La asociación fue de pequeña a moderada y más marcada en la etapa intermedia (los «middle grades» estadounidenses, de unos 11 a 14 años) (von der Embse y otros, 2018). Es decir, de media, a más ansiedad, peores resultados, aunque hay mucha variación personal.

    Hay un matiz interesante. En un estudio con personas que se preparaban para el examen de acceso GRE, a un grupo se le dijo que la activación del cuerpo puede mejorar el rendimiento; ese grupo mostró más activación fisiológica y obtuvo mejores resultados en la parte de matemáticas, tanto en la práctica como uno a tres meses después en el examen real (Jamieson y otros, 2010). Es un solo estudio, con adultos y en una sección concreta; sirve como pista, no como garantía. La idea práctica es que interpretar los síntomas como preparación del cuerpo, y no como señal de desastre, puede ayudar a quien ya está bien preparado.

    Ejemplos en exámenes

    SituaciónCuándo el estrés ayudaCuándo estorbaQué hacer
    Examen tipo test de Biología de 1.º de BachilleratoTe mantiene alerta para leer bien los enunciadosTe lleva a responder rápido y marcar sin leer las opcionesLeer entero cada enunciado; ver estrategias para el tipo test
    Problema nuevo de Física en 4.º de ESOUna activación suave te hace probar caminosLa mente se queda en blanco ante un enunciado que no reconocesEmpezar por lo que sabes y volver; subrayar datos
    Exposición oral de Lengua en 2.º de ESODa energía y una voz más vivaVoz temblorosa, lectura de la diapositiva sin mirarEnsayar en voz alta; examen oral
    Examen de desarrollo de Historia de España en 2.º de BachilleratoTe impulsa a organizar la respuestaEscribes sin esquema y te pasas de tiempoEsquema de 3 minutos antes de escribir

    Un día de examen paso a paso (ejemplo ficticio)

    Irene tiene el examen de Física y Química a las 9:00. Lo prepararon con ella como una rutina:

    Plan de Irene para los primeros diez minutos
    1. NombrarSe dice: «mi cuerpo se está preparando»
    2. Leer todoRecorre el examen entero con el boli en la mano
    3. ElegirMarca los ejercicios que sabe hacer y empieza por uno
    4. RespirarSi se bloquea, tres respiraciones lentas y vuelve
    5. CambiarSi lleva cinco minutos atascada, pasa al siguiente

    Ese plan no elimina los nervios, ni hace falta que lo haga. Lo que cambia es que los nervios ya no deciden por ella. Para entrenar la respiración y la relajación, consulta técnicas de relajación para estudiantes; y si te pasan bloqueos repetidos, mira ansiedad ante los exámenes, que explica las señales y cuándo pedir ayuda.

    Qué no ayuda decir

    Las familias pueden tener la mejor intención y empeorar las cosas con frases como «tranquilízate» o «no hay motivo para ponerse así». Funciona mejor reconocer lo que siente («es normal estar nervioso antes de un examen importante»), preguntarle qué ha ido bien otras veces y ofrecer algo concreto, como repasar juntos el plan de la mañana. Y, si el malestar es en niños más pequeños, conviene mirar estrés infantil.

    Comprueba lo que has entendido
    1. ¿Con qué experimentó el estudio original de Yerkes y Dodson (1908)?
    Ver respuesta

    Con ratones bailarines y descargas eléctricas. Era un experimento con ratones; la aplicación a estudiantes es posterior.

    2. Según el experimento original, ¿con qué tipo de tarea convenía una estimulación más débil?
    Ver respuesta

    Con las difíciles. Un hábito difícil se aprendía mejor con estimulación relativamente débil.

    3. ¿Qué suele indicar que el estrés ha pasado a ser un problema?
    Ver respuesta

    Pasar semanas con insomnio y evitar estudiar. La duración, el sueño y la evitación son las pistas más fiables.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué es el eustrés?

    Es el nombre que se da al estrés que acompaña a un reto y te activa para afrontarlo: el cosquilleo antes de una exposición oral que sale bien, por ejemplo. Es una etiqueta de divulgación, no un diagnóstico, y la diferencia con el distrés depende más de la intensidad, la duración y el contexto que del síntoma en sí.

    ¿Es cierto que hay un nivel de estrés óptimo para rendir?

    Más o menos, pero ese nivel cambia según la tarea y la persona, y no se mide con una cifra. Del experimento original sale una idea modesta: las tareas difíciles se aprendían mejor con estimulación más suave que las fáciles. En estudiantes la evidencia es menos clara.

    ¿Los nervios del examen me van a bajar la nota?

    En promedio, la ansiedad ante los exámenes se relaciona con peor rendimiento, aunque la relación es de pequeña a moderada y muy variable entre personas. Prepararte bien y tener un plan para los minutos de bloqueo es lo que más se puede hacer.

    ¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene estrés bueno o malo?

    Mira la duración y la recuperación. Si se activa antes de un reto y se calma después, vuelve a comer y dormir con normalidad y sigue disfrutando de otras cosas, es lo esperable. Si lleva semanas con dolores, insomnio, irritabilidad o evita actividades, conviene consultar.

    Fuentes

    1. Yerkes, R. M. y Dodson, J. D. (1908). The relation of strength of stimulus to rapidity of habit-formation. Journal of Comparative Neurology and Psychology, 18(5), 459-482. psychclassics.yorku.ca/Yerkes/Law/
    2. Teigen, K. H. (1994). Yerkes-Dodson: A law for all seasons. Theory & Psychology, 4(4), 525-547. doi.org/10.1177/0959354394044004
    3. Jamieson, J. P., Mendes, W. B., Blackstock, E. y Schmader, T. (2010). Turning the knots in your stomach into bows: Reappraising arousal improves performance on the GRE. Journal of Experimental Social Psychology, 46(1), 208-212. doi.org/10.1016/j.jesp.2009.08.015
    4. von der Embse, N., Jester, D., Roy, D. y Post, J. (2018). Test anxiety effects, predictors, and correlates: A 30-year meta-analytic review. Journal of Affective Disorders, 227, 483-493. doi.org/10.1016/j.jad.2017.11.048

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